Cómo reciclar cáscaras de huevo para jardinería

La cáscara de huevo es la cobertura de un huevo. La industria alimenticia de Estados Unidos acumula unas 150 mil toneladas de desechos de cáscaras de huevo por año. Las cáscaras de huevos de gallina, que son las más comunes de esos desechos, están compuestas por entre 93% y 97% de calcio carbonato, además de calcio, nitrógeno y ácido fosfórico. Dichos nutrientes hacen que las cáscaras de huevos de gallina sean ideales para jardinería. Ten en cuenta los siguientes consejos para reducir tus desechos y hacerle un bien a tu jardín reciclando cáscaras de huevos.

Pasos a seguir para reciclar las cáscaras de huevo

Recicla cáscaras para plantar semillas. Puedes usar las cáscaras para hacer crecer semillas en el interior de tu casa. Cuando la planta esté lista para plantarla en el exterior, planta la cáscara y la planta directamente en la tierra. La cáscara se descompondrá con el tiempo y ayudará a la fertilización de la tierra.

Primer paso para reciclar

  • Usa cáscaras grandes para hacer crecer plantas en el interior.
  • Agujerea la base del huevo con un alfier.
  • Llena una cáscara a la mitad con tierra.
  • Coloca una semilla en la tierra y cúbrela ligeramente con más tierra.
  • Escribe sobre la cáscara el tipo de planta que plantaste. Escribe con lápiz o marcador permanente.
  • Coloca la cáscara en un maple de huevo o en una huevera y ubícala sobre el aféizar de la ventana. Riega tanto como sea necesario.
  • Cuando aparezcan las primeras hojas, coloca la planta en tierra en el exterior. Quiebra suavemente la cáscara con tus manos y coloca la cáscara y la planta en la tierra.

Segundo paso para reciclar

Utiliza las cáscaras para mejorar tu composta. Los jardineros generalmente le agregan lima a la composta para corregir la acidez del suelo. La lima está compuesta por calcio carbonato, que es el nutriente que predomina en las cáscaras de huevo. En vez de comprar lima, recicla cáscaras de huevo para mejorar tu composta. Rompe las cáscaras y agrégalas a la composta. Para acelerar la descomposición seca las cáscaras en el horno y muélelas en una licuadora antes de agregar las cáscaras a la composta.

Tercer paso

Recicla las cáscaras usándolas como fertilizante. Las cáscaras de huevo contienen calcio, fósforo, sulfuro y potasio, lo que hacen que la planta sea más saludable.

  • Lava las cáscaras. Deja las cáscaras secar y colócalas en un bol o similar.
  • Muele las cáscaras con un mortero, un elemento de cocina que sirve para moler sustancias a mano. Si no tienes un mortero, puedes usar una licuadora. Mientras más chicos sean los pedacitos de cáscara, más rápida será su descomposición.
  • Coloca las cáscaras en la tierra y mezcla.

Cuarto paso

Coloca cáscaras en el fondo de las macetas de tu jardín. Las cáscaras le proporcionarán calcio a la tierra, mejorarán la filtración del agua e impedirán gusanos cortadores y babosas. Coloca las cáscaras molidas en el fondo de macetas vacías antes de llenar estas con tierra. No muelas las cáscaras, pero quiébralas con tu mano para que haya pedacitos de cáscara.

Quinto paso

Recicla cáscaras de huevo para impedir caracoles y babosas. Las puntas ásperas y filosas de las cáscaras evitarán que caracoles y babosas crucen las cáscaras y lleguen a la planta.

  • Quiebra las cáscaras en pedacitos. No muelas las cáscaras, solo quiébralas con tu mano. Los pedacitos deben tener puntas ásperas y filosas.
  • Reparte los pedacitos de cáscaras alrededor de las plantas afectadas por caracoles o babosas. Para obtener mejores resultados, reparte las cáscaras en círculo alrededor de la planta.

Sexto paso

Haz cabezas de huevo con cabello de césped. Hacer cabezas de huevo es una actividad de reciclaje divertida y creativa para los niños.

  • Usa cáscaras grandes para hacer las cabezas.
  • Rompe las cáscaras por la mitad y lávalas. Deja secar.
  • Con lápices de colores o con marcadores permanentes, dibuja una cara en cada cáscara. Las caras pueden ser divertidas o simular personajes o animales, como un monstruo de un solo ojo o animales de granja.
  • Llena las cáscaras con tierra y siembra semillas de césped.
  • Haz un soporte para la cáscara. Corta un pedacito de cartulina. Une la cartulina con cinta adhesiva para formar un soporte circular. Asegúrate de que no sea tan ancho como para tapar la cara del huevo.
  • Coloca la cáscara sobre el soporte sobre el aféizar de la ventana. Riega tanto como sea necesario.
  • Espera que crezca el césped. El césped artificial comenzará a crecer simulando cabello verde. El crecimiento del césped dependerá del tipo de semilla plantada, pero generalmente crece entre los 4 y 7 días de haber sido sembrado. Los niños pueden cortar el césped haciendo un “corte de pelo” más corto o pueden dejarlo crecer para que parezca cabello largo.
Llámenos ahora
Abrir chat
¿Tienes alguna duda?